¿Por qué se encienden velas en el "Pobre de mí"?

La tradición

Cada 14 de Julio comienza el ritual pamplonés de despedir las fiestas de San Fermín, con el habitual “Pobre de mí”. Se sustituye la alegría, por la pena de las fiestas que terminan. El acto consiste en acercarse a la Plaza del Ayuntamiento, a las doce de la noche, con una vela encendida y entonar la canción “Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín”. Durante el mismo, el alcalde de la ciudad sale al balcón principal de la casa consistorial para anunciar el fin de las fiestas y convocar a los asistentes a las fiestas del año próximo. Es ahora cuando la gente allí congregada, se quita los pañuelos rojos del cuello, que llevan desde que comenzó la fiesta, y apagan las velas, reconociendo así que todo ha terminado y que en unas horas la ciudad volverá a su rutina habitual. Aunque siempre habrá personas que se nieguen a lo inevitable y sigan de fiesta unas horas más…

El origen

Lo que poca gente sabe es que este ritual comenzó como una broma a principios de los años veinte. El pintor Julián Valencia y sus amigos, aparecían en la Calle San Nicolás con velas encendidas y formando una procesión en doble fila. De esta manera, recorrían las calles de la parte vieja de Pamplona entonando: "Pobre de mí, pobre de mí, que se han pasado las fiestas sin divertir". Con el paso de los años, esta broma se convirtió en el acto oficial en la Plaza del Ayuntamiento que hoy en día conocemos.

Las velas

Las velas que se encienden durante “El Pobre de Mí” tienen un significado muy especial, pues al ser apagadas, representan el final de 204 horas de fiesta y alegría. Es la vuelta a la normalidad, a la rutina y al sosiego del verano pamplonés. Si quieres acudir a este acto de fin de fiestas no debes olvidar tu vela. Las velas de cera de abeja son la elección perfecta para este evento, ya que están elaboradas con un producto 100% natural. Tienen una larga duración, no crean malos olores y apenas derraman cera. Si piensas ir con niños al “Pobre de Mí”, vale la pena comprar un poco antes las velas en una tienda donde respeten la elaboración artesanal con cera de abejas. Aunque las velas hechas con cera de abeja consumen más lento, también gotean cera. Puedes poner una tulipa en tu vela para evitar manchar la ropa o quemarte.

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